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Ideas para cartas de amor

corazones

Hoy en día, cuando no son pocos los que se preguntan
si el amor continúa existiendo, está más que fundamentado otro interrogante que se formula: si el arte de escribir cartas de amor a mano también ha muerto. 

Lo cierto es que nada de todo esto ha desaparecido por completo, y que siempre habrá alguien que se encargue de no dejar morir al amor, y todas las maravillosas cosas que de él se desprenden…

Si tu eres una de estas románticas personas, podemos ayudarle a confeccionar y escribir una de estas fantásticas correspondencias. 

Ya no es necesario reproducir a rajatabla las técnicas del siglo dieciocho,
cuando los amantes sellaban sus cartas con cera, y las envolvían en cintas
especiales, pero sí es necesario conocer ciertos secretos para conseguir que
sus cartas tengan el mayor romanticismo posible, como por ejemplo usar un papel especial, perfumado y con muy buenos tonos.

En estos años juntos vivimos muchas cosas…

Hola mi amor! Cómo estas? Hace mucho tiempo que no te escribía una carta. Llegó el momento de recordar viejas épocas y plasmar mis sentimientos en papel nuevamente, aprovechando el día de San Valentín.

Estamos por cumplir 12 años de casados y más de 15 de conocernos… uaaaaaaaaaaaaaauuuuuuu es mucho tiempo!! y a pesar de las muchisimas adversidades soportadas seguimos juntos, remando para adelante, cada uno como puede, con lo que tiene para dar.

En estos años juntos vivimos muchas cosas, muchos éxitos y muchos fracasos. Mucho dolor y algo de alegría. Tenemos tres hermosos hijos saludables y en pleno crecimiento, que a pesar de que nos hacen sacar canas verdes por lo “mal” que se portan nos llenan la vida y nos enseñan a ser padres.

(Suspiro…)

La verdad es que, hablando de llenar el alma, vos me llenas el alma a mi, estás siempre en mis pensamientos y en mi corazón y me pones una sonrisa en la cara más veces de la que crees.

Quiero tantas cosas…

Hola amor, cómo estas?

Yo acá, lejos y extrañándote más que mucho. Tengo tanto para contarte… pero principalmente tengo tanto para darte.
Te necesito, te extraño y me es muy difícil estar tan lejos tuyo. Durante el largo día te recuerdo permanentemente, tu pelo, tus ojos, tu piel, tu aroma…

Falta poco para volver a vernos, y realmente me reconforta, aunque debo admitir que tengo ganas de dejar todo colgado y salir en el primer avión hacia tu encuentro.

Te juro que frecuentemente me pregunto si este esfuerzo vale la pena. Me ronda en la cabeza la pregunta y me encuentro en una encrucijada. Si, si, ya sé…. esta distancia se debe al trabajo, la situación económica nos mejora sustancialmente haciendo ésto, y el futuro que se nos muestra es mejor… pero se pasan los meses y no disfrutamos uno del otro, y dudo poder soportar más tiempo así.

Quiero que ésto se termine y poder estar con vos más tiempo, contenerte cuando lo necesites, darte mi hombro, ponerte mi oreja a disposición y por supuesto hacerte el amor y despertarme a lado tuyo cada mañana.

Quiero poder disfrutar de las peleas diarias por cosas sin sentido, quiero terminar esas peleas con un beso y quiero extrañarte durante el día, sabiendo que a la noche voy a encontrarte.

Quiero tantas cosas…

Parezco un yoyo egoísta pensando de esta manera, pero es algo que no puedo controlar como me gustaría….

Te amo y necesito que sepas todo lo que siento… Facebook, Skype, Twitter y todos los artilugios modernos de comunicación no son suficiente, no reemplazan tu piel con mi piel.

Llegan a mi mente los recuerdos, como una película en el cine, aquel, el primer beso tan puro que despertó en mi el camino al amor

Hoy tengo ganas de escribirte y contarte mil cosas, que desde que me encuentro aquí no puedo hacerlo.

Me invade una nostalgia inmensa en este cuarto vacío de recuerdos… de esperanza y me cuesta mucho decir esto que siento y sin embargo debo decirlo, escribirlo y transmitirlo.

Desde mi ventana que da a la calle veo día a día un poste de luz que al atardecer me regala su lumbre… me veo a mí, adolescente y llena de luz, si…

Recuerdo el farol de la esquina de mi casa donde noche a noche nos reuníamos los jóvenes y jovencitas. Con la alegría de entonces y al son de un bandoneón uno que otro se animaba a un 2 x 4.

Llegan a mi mente los recuerdos, como una película en el cine, aquel, el primer beso tan puro que despertó en mi el camino al amor.

Cae por mi mejilla una lágrima y pienso: que fue de entonces? de mi primer amor, aquel de risas, abrazos y besos junto al zaguán de mi casa?

Atesoro en el corazón, ese cofre de recuerdos, que son perlas, diamantes y oro. Y como el más ambicioso pirata guardo una a una esas joyas y hoy solo muestro una sola de las perlas que atesoro en el cofre de mis recuerdos.