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Cartas de amor para enamorar

amor antiguo

Han sido muchos los momentos que hemos pasado juntos. Recuerdo que desde siempre, tú nunca te apartaste de mi lado y supiste darme el apoyo que necesitaba, no solo para enfrentar mis miedos y mis problemas, sino que también para perseguir mis ideales. Es por eso que hoy quiero afrontar uno de los retos más grandes de mi vida, y es el de aceptar que te amo.

No sé la manera en que se dieron las cosas, pero siento que en algún punto de nuestra amistad, comencé a verte como algo más de lo que se supone, deberías significar para mí. No te negaré que traté de ocultar mis sentimientos, bajo excusas vanas como la gratitud o la confusión.

Sin embargo, tengo que dejar de mentirme a mí mismo (a). No puedo evitar lo que siento por ti, y sé que no quiero hacerlo. Desconozco si a ti te suceda la mismo. Son tantas las dudas que en este momento tengo en mi cabeza, que me gustaría alejarme de todo y de todos, pero sé que no dejería de pensar en ti, como lo he hecho en tantas noches de desvelo.

Aún si decidieras no corresponderme, quiero que sepas que jamás dejaré de estar ahí para ti, porque eres lo más importante que tengo en la vida y ni siquiera tengo idea, de como no pude haberlo notado antes.

Tú haces que cada uno de mis días tenga sentido, con tu forma de ver las cosas y la manera en que sueles obsequiarme esa bella sonrisa que tienes.

No cambiría por nada del mundo, todos los instantes que he pasado a tu lado y las miradas que me has dedicado, haciendome saber que jamás dejaría de tener tu amistad. Espero que esta pueda convertirse en algo más y me des la oportunidad de tratarte, como el tesoro que eres para mí.

Te amo.

No puedo seguir negando que cada vez que te miro…

No puedo seguir negando que cada vez que te miro, mi corazón se pone a latir de manera desenfrenada y me siento bien, porque tienes el poder de hacer que todo a mi alrededor se ilumine. Fueron tantas las veces en que quise acercarme y que te dieras cuenta de lo que me haces sentir, pero supongo que nunca tuve el valor suficiente como para hacerlo.

A pesar de todo, quiero atreverme a expresar cuanto me gustas y lo feliz que me hace tenerte cerca. Puede que te parezca una locura, algo irracional tal vez. Lo cierto es que no puedo evitarlo. Llegaste y pusiste mi mundo de cabeza, me hiciste cambiar la percepción que tenía de las cosas.

Es difícil describir como una mirada tuya, basta para que sienta vértigo debajo de mis pies y mi ánimo se mantenga durante el resto del día. Tienes un poder que verdaderamente no me puedo explicar y tampoco estoy seguro (a) de querer encontrarle algún sentido.

Tengo la seguridad que tú ni siquiera te das cuenta de ello, porque en ocasiones puedes ser bastante despistado (a) como para notar algunas cosas. Esto me parece bien a veces, porque siento un temor infundado de que descubras mis sentimientos; en cambio otras, me dan ganas de ir corriendo hacia ti solo para decírtelo lo más fuerte que pueda. Como en este momento en el que lo hago con palabras.

Tan solo me gustaría decirte, que sea cual sea tu pensamiento después de enterarte de esta confesión, no dejaré de amarte ni de admirarte por la maravillosa persona que eres, ni de las cualidades por las que has conseguido quedarte con mi corazón.

Eres lo más especial para mí y las cartas de amor no pueden ni acercarse a expresar en palabras lo que provocas dentro de mí. Por favor, nunca te apartes de mi lado porque si decidieras hacerlo, estarías terminando con una parte muy importante de mi mismo (a).

He buscado formas de llamar tu atención, que no han resultado ser las mejores, pues solo me he ganado tu enemistad…

Es curioso como la vida se encarga de ponerte en situaciones de lo más desventajosas. Yo traté todo este tiempo de esconder hasta de mí mismo (a), lo que muy en el fondo sabía que era una verdad absoluta. Aunque reconozco que me haces rabiar muchas veces y he llegado a detestar la forma en que te dirijes a mí, esas son cosas que no sirven de mucho para intentar esconder que te amo.

Sé que esto te puede tomar por sorpresa, y no me extrañaría que no te resultara grato, después de todos los desplantes que he tenido contigo. No podría culparte por ello. Ójala pudiera deshacerme de esto que siento por ti y enterrarlo en lo más profundo de la tierra, sin embargo no puedo hacerlo.

No tenía la seguridad suficiente como para decirte estas cosas, puesto que corro demasiados riesgos de que me rompas el corazón. Pero ¿qué más da? Ese es un peligro al que debo exponerme, pues ya no puedo cargar con esto.

De nada me sirve negar que es por ti por quién me levanto todas las mañanas, que lo primero que hago al verte llegar es fijarme en tu sonrisa con disimulo y en la forma que te mueves. Tu sola presencia hace que cada una de mis horas valgan la pena y aunque te resulte difícil de creer, cuento los minutos para volver a verte, cada vez que te marchas de nuevo.

He buscado formas de llamar tu atención, que no han resultado ser las mejores, pues solo me he ganado tu enemistad.

Es por eso que quería que descubrieras lo que realmente provocas en mí, que lejos de ser algo desagradable como tú y el resto de las personas se podrían imaginar, es lo más extraordinario que me ha sucedido en la vida. No obstante, me preguntó si será suficiente como para empezar a pelear por tu amor, sabiendo que siempre me he esforzado por fastidiarte, aunque estuviera equivocado (a).

Y aunque sé que es probable que te ocasione un disgusto, me gustaría que supieras que no me pienso rendir tan fácilmente. He comenzado a cambiar y ha sido por tu causa. Si algún día consigo que me correspondas o al menos que me des una esperanzas, después de observar estos cambios, todo habrá calido la pena.

Lo que más adoro de ti, es que siempre te preocupas para que me sienta bien

Mi rey, te escribo estas líneas porque a través de ellas quiero manifestar el gran amor que desborda de mi corazón y que necesito plasmarlo en estas líneas para que siempre tengas presente lo mucho que te amo.

Quiero que sepas que reconozco en ti a la gran persona que eres y por ello me siento muy agradecida y realmente tenerte como pareja es como si me hubiera ganado el premio mayor porque en cada momento que estamos juntos me regalas instantes increíbles de abundante felicidad.

Lo que más adoro de ti, es que siempre te preocupas para que me sienta bien, y que no me falte nada, pero tenerte a ti ya es sinónimo de tenerlo todo.

Cuando estoy triste ves la forma de arrancarme una sonrisa y si  tengo algún problema no me dejas abandonada a mi suerte y tratas por todos los medios de ayudarme a salir de él.

Siento que no eres el hombre de mis sueños porque lo nuestro es algo real y no necesito más ambición que ser la única dueña de tu corazón.

Gracias por ser la pareja perfecta que está hecha a mi medida y por ello encajamos perfectamente en esta relación que nos está conduciendo por el camino de la felicidad.

Te amo infinitamente y eres lo mejor que tengo en mi vida.